El trastorno dismórfico corporal (TCD) es una enfermedad grave en la que quien la sufre se preocupa en exceso por su aspecto. El paciente no puede dejar de pensar uno o varios defectos percibidos de su apariencia, llegando a verse distorsionado. Esta obsesión por esos rasgos que perciben como grandes defectos hacen que lleven a cabo conductas repetitivas. Las conductas repetitivas son en respuesta a las preocupaciones por la apariencia y llegan a ser tan incontrolables que pueden llegar a interferir en el día a día generando un gran malestar.
El malestar emocional producido por este trastorno conlleva un deterioro significativo en el funcionamiento social, laboral o de otras áreas de la vida del paciente.
Se trata de un diagnóstico grave con una alta tasa de comorbilidad con otros trastornos graves y elevado índice de suicidio, de ahí, su gravedad.
A la hora de intentar comprender a las personas que se encuentran en esta situación es importante entender que la distorsión sucede en la percepción y es irracional, así como incontrolable, por lo que no es una elección de la persona.
Si crees que es algo relacionado con este tema te pudiera estar pasando a ti o conoces a alguien que esté sufriendo esta situación no dudes en contactar con nuestro equipo de psicólogas en el 976 044 448 o en info@victoriamartinezpsicologia.es, te podemos ayudar.